Reseña de “Whipping Girl, el sexismo y la demonización de la feminidad desde el punto de vista de una mujer trans”.

Leer “Whipping Girl” es como graduarte las gafas violetas, vivir después de leer “Whipping Girl” da la misma sensación de haber puesto la vida en versión ‘alta definición’, es mucho más que poder observar los detalles que antes no veías pero más o menos podías adivinar, es adquirir la capacidad para orientarte y para poder entender lo que sucede a tu alrededor.

Antes de empezar a analizar la obra de Julia Serano, y siguiendo el orden expresado en el libro, considero importante reconocer el tremendo trabajo realizado por Rosa María García, quien con inteligencia no solo ha cuidado cada palabra traducida logrando fluidez y naturalidad, sino que además se ha esmerado en realizar una nota de traducción en la que explica al detalle determinadas complejidades que tiene su labor. La traductora nos advierte de los importantes (por relevancia y por magnitud) saltos culturales y temporales que debemos tener en cuenta al realizar la lectura en España en 2020 de un libro escrito en Estados Unidos en 2007; además es un libro de ciencia social, por lo que los términos siempre están expuestos a cambios y es un libro sobre un tema acerca del que se ha empezado a teorizar hace relativamente poco, por lo que estos términos sociales son aún más inestables.

En la introducción la autora describe “Whipping Gir” como ‘ un libro sobre mis experiencias e ideas como mujer trans’ y explica que esto es importante porque las pocas veces que los editores y los productores han permitido a las mujeres trans compartir sus historias desde un punto de vista crítico con la sociedad han sido tratadas de forma ‘simplista y sensacionalista’, ignorando y despreciando la pluralidad dentro de este colectivo y de esta forma las dificultades que supone ser mujer y ser trans.

Lo que más me interesa de esta introducción es cómo evidencia que hacer política desde lo personal es mucho más que contar tu experiencia, es aspirar a completar lo universal, lo que de forma extendida se ve, se lee, se oye, se experimenta. Este libro nace de la necesidad de llenar un vacío en la Historia.

También esboza una idea importante, que desarrollará con más profundidad a lo largo del texto: que la diferencia entre atacar a alguien por ser mujer es diferente de atacarla por ser femenina, y cómo a pesar de que lo primero ya ha sido bastante superado, debemos enfocarnos particularmente en superar lo segundo. En este libro Julia Serrano nos explica hasta qué punto las mujeres trans no son simplemente un complemento que enriquece el movimiento feminista sino que son un prisma elemental sen él. No son un añadido, sino que son la respuesta a muchas de las preguntas entorno a las que las feministas llevábamos años dando vueltas sin ser capaces de llegar a conclusiones prácticas.

Además, explica conceptos importantes que se instrumentalizan contra el transfeminismo, como el esencialismo de género y el constructivismo social. El primero consiste en creer ‘que hombres y mujeres representan dos categorías mutuamente excluyentes, cada una con ciertos rasgos intrínsecos y que no se cruzan’, el segundo que ‘las diferencias de género son primera o exclusivamente el resultado de la socialización y las normas binarias del género’. Otros conceptos que aportan una importante luz sobre la realidad que nos rodea son: el sexismo por oposición y el sexismo tradicional. Creo que son términos que ayudan a evidenciar, y de esta forma resolver, las falacias machistas y tránsfobas. Además, el que haya dos tipos de sexismos explicaría como es posible que haya personas que aunque aparentemente se oponen a determinadas expresiones de machismo luego son capaces de ignorar o incluso reforzar otras.

Un capítulo que me parece especialmente importante es titulado ‘orgasmos femeninos, orgasmos masculinos: sobre las hormonas y la diferenciación sexual’ en él la autora narra la transformación sensual que experimentó durante su transición hormonal. Digo que me parece muy importante porque cuando hablamos de qué es ser mujer o qué es ser hombre la mayoría de feministas somos excesivamente constructivistas, nos fijamos en las diferencias educativas o socializadoras en un intento por huir de la postura contraria que sería la de ‘las mujeres son de venus, los hombres son de marte’ y ‘las mujeres son seres extraordinarios e incomprensibles’. Ignorar por completo las diferencias que se derivan de nuestras diferencias físicas es deshonesto con la inteligencia y con la realidad, además de llevarnos a herrar en nuestro análisis sobre el género. Entender qué diferencias entre hombres y mujeres son culturales y cuáles son físicas puede ser muy difícil, incluso imposible, pero la forma más fácil de hacerlo es preguntando a aquellas personas que han experimentado ambos tipos de hormonas.

En conclusión, “Whipping Girl” es un libro que todo el mundo debería leer para poder entender mejor el mundo que nos rodea y en general deberíamos leer y escuchar más todo lo que tienen que decirnos las mujeres trans si queremos construir cualquier tipo de cambio social efectivo. Este libro, como todos los libros feministas, es en parte terapéutico, porque nombra lo que duele y la toma de conciencia es el primer paso para luchar contra ello.

Portada de “Whipping Girl”, editorial Ménades 2020

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